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Cocinar en Barro | ||||||||
Una de las industrias artesanales con raíces antiguas y que siguen caracterizando a Tlayacapan, es la alfarería. El Barrio de Texcalpa fue el asentamiento antiguo y sigue siéndolo, de los talleres y hornos de cerámica. Las piezas más difundidas son las tradicionales cazuelas arroceras y de mole, aunque siguen produciéndose diversas piezas de barro como macetas, alcancías, ollas de todos tamaños, comales, jarros, vajillas completas de barro vidriado y con tintes de gran colorido. Lamentablemente, la sustitución de los utensilios y procedimientos tradicionales de la cocina local se han ido sustituyendo por baterías de metal y enseres de plástico, y en los mercados artesanales de nuestros días, a veces es difícil encontrar las hermosas y bien trabajadas piezas tradicionales, que se encuentran rodeadas de objetos que ya no se producen localmente, y que en muchos casos adquieren elementos estéticos y de productos no de la tradición, sino de los mercados de la industria del entretenimiento. Una de las razones por las que cocinar en barro perdió terreno, fue el hallazgo de que el procedimiento para vidriar la superficie interior de las cazuelas desprende plomo que es desde luego muy dañino para la salud. Muchos estudios rigurosos se realizaron al respecto en los años ochenta y noventa, y fue hasta 1995 que se publicó una norma nacional para el procedimiento de vidriado, que reduce hasta niveles sin riesgo este problema. No obstante, existen algunos cuidados mínimos que hay que cumplir: los alimentos preservados en vinagre, tales como chiles, vegetales, escabeches, etc., no deben ser almacenados en recipientes de cerámica vidriada, ya que los niveles de plomo que pueden ser solubilizados en el vinagre de los mismos alcanzarían niveles elevados. Tampoco es conveniente guardar las sobras de alimentos preparados en la misma cazuela en que fueron preparados. Lo mejor es guardarlos en un recipiente de vidrio o plástico, y vaciarlos de nuevo en la cazuela de barro para recalentarse. Por último, si se tiene duda, es recomendable averiguar si el procedimiento utilizado en el taller de cerámica de donde provienen las piezas que vamos a adquirir, están cumpliendo la normatividad establecida, lo que es fácil comprobar mediante el certificado correspondiente. Siguiendo estos mínimos cuidados que recomendamos aquí, el riesgo de contaminación se minimiza totalmente y son más las ventajas que se hacen evidentes cuando los platillos llegan a nuestro paladar.
Gastronomía
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